martes, enero 24, 2006

Técnicas para hablar en público

Hablar en público no es nada fácil. Requiere definir bien los objetivos, ser claro, conciso, organizado y saber al público que nos dirigimos. Debemos poner un límite a nuestra exposición, no muy extenso para no "cansar" a los oyentes. No se deben decir más de unas 150 a 175 palabras por minuto, para que la gente pueda seguir correctamente su disertación. Tampoco diga menos, para que la gente no se distraiga o pierda interés por el tema.

1. Conocer los destinatarios. Quien va a ser nuestra audiencia: estudiantes, profesionales, empresarios ... nos ayudará a enfocar nuestra exposición de forma correcta.
2. Organización. Exponer de forma organizada todos los temas nos permite que sea más fácil seguir el "hilo" de nuestra charla.
3. Extensión. Exponga solamente lo fundamental del tema. No quiera extenderse hasta agotar el tema. Acabaría cansando al público y perdiendo su atención.
4. Objetivos. Debemos concretar bien y de forma definida los objetivos de la charla, ponencia o conferencia. Tenemos que "tener claro" cual es el mensaje que queremos transmitir a nuestra audiencia, sin repetirnos en interminables palabras que no nos conducen a ninguna conclusión clara.
5. Ayudas. Cuente a su lado, con todo tipo de ayudas que hagan comprender mejor la exposición que está realizando: proyectores, ordenadores, diapositivas, gráficos y cualquier tipo de documentación que pueda facilitar a los oyentes. Ahora bien, sin abusar de los mismos, marginando totalmente al orador.

1. Coloque el micrófono a la altura correcta y compruebe que el sonido llega a toda la sala.
2. Organice bien la introducción, desarrollo y conclusión de la charla.
3. No abuse de la gestos y la expresión corporal.
4. En la medida de lo posible, interactúe con los oyentes, para hacerlo más ameno.
5. Hable como si se dirigiera solo a una persona.
6. Si va con retraso, resuma partes poco importantes.
7. Evite cualquier tipo de distracción : ruidos, móviles, música, etc.

Uno de los modelos más conocidos para un correcta exposición hablada es el modelo SPAM. Este nos da 4 puntos básicos:

1. Situación. Tener en cuenta la hora y el lugar donde se va a celebrar el acto.

2. Propósito. Las metas que el orados espera obtener con su charla.

3. Audiencia. A que personas va destinado nuestra charla.




Tenemos como principales:

1. Informativo. Lo que se expone es nuevo para la audiencia, y se expone de forma clara y precisa, para que la información expuesta sea de utilidad al público asistente.

2. Persuasivo. El orador trata de explicar características de un producto o servicio, de convencer de la conveniencia del mismo.

3. Entretenimiento. El motivo de la exposición suele tener una finalidad de entretenimiento.

A parte del método elegido para su conferencia, charla o exposición, deberá tener en cuenta ciertos puntos básicos a cualquier tipo de charla:

1. Ser breve en los agradecimientos y reconocimientos previos a la charla.

2. Mantener la cabeza elevada y mirar al frente y a la audiencia, siempre que podamos.

3. Cuidar la voz. Emplear un tono adecuado, una vocalización correcta y un volumen adecuado.

Lo mejor que podemos hacer antes de una "actuación" en público es practicar.

1. Lea su ponencia en alto varias veces para escucharse. En incluso, grábela y escúchese o tenga a alguien con Usted para que opine.

2. Utilice su lenguaje corporal y sus gestos, como si estuviese delante del público. Lo mejor es practicar delante de un espejo.

3. Procure memorizar las partes fundamentales del texto, para evitar una contínua lectura del mismo y estar demasiado tiempo con la cabeza baja.

Entrevistas radio-prensa

Cuando le propongan una entrevista para la radio, deberán indicarle de que emisora le llaman y para que programa es. Es conveniente que se informe sobre de que es el programa (si no se lo dicen), quien lo presenta, y si el tiempo se lo permite, escuchar algún programa para tener una idea mas clara. Para no perderse, debería confeccionar un pequeño esquema o guión de los temas que va exponer. Hable despacio, claro y con términos sencillos. Vuelque todo su potencial en la voz, ya que la radio no cuenta con la fuerza de la imagen. Sea puntual, y evite hacer ruidos con objetos en la mesa o el micrófono (también sonidos con la boca, los dedos, etc). Se oye todo en antena.

La entrevista con la prensa puede darse en distintos sitios. Le pueden llamar y pedirle entrevistarse en su despacho, o en las oficinas de su periódico o en un sitio neutral como puede ser un hotel. Al igual que en la radio, es conveniente charlar unos minutos antes para conocerse un poco mejor. En algunos casos, sobre todo gente famosa, se pide con anterioridad el cuestionario de las preguntas que se van a hacer. Y se perfila la entrevista real, para que no haya malos entendidos. Al ser un medio escrito ponga toda su atención en las respuestas, por que eso es lo que va a salir publicado. Y evite hacer comentarios "off the record" los periodistas son muy atrevidos y aprovechan todo.

Sepa con antelación quién le hace la entrevista, e infórmese sobre el. Y si puede lea alguna de las entrevistas que ha realizado. También debe saber si se va a hacer algún tipo de reportaje fotográfico, para cuidar de forma mas estricta el vestuario. No quiere decir que no vaya arreglado o no hable de forma clara, por no salir ni la imagen ni la voz en la entrevista, pero puede "descuidarla" un poco más. Infórmese de la edición en la que sale publicada su entrevista. Si es en su despacho o en su casa, ofrezca algo para tomar, y distendir un poco el ambiente.

En ambos casos, prensa y radio sea amable y derroche simpatía. Ponga el mayor énfasis en la palabra y menos en la imagen, que puede ayudarnos menos en estos casos. Procure conocer siempre de antemano a su entrevistador, el tipo de programa al que va a acudir o el tipo de prensa escrita en el que va a salir, para evitar alguna que otra sorpresa. Utilice el lenguaje apropiado según el tipo de entrevista (no es lo mismo un medio de información general, que un medio especializado).

Llegó la hora y los nervios a flor de piel

Dicen los expertos, que los nervios, si no son excesivos, ayudan a tener un mayor nivel de adrenalina en nuestro cuerpo, y agudizan nuestra capacidad intelectual. No obstante podemos tomar una infusión o cualquier otro tipo de bebida (no alcohólica) que nos haga sentir mejor.

La preparación previa, a la que habíamos hecho referencia con anterioridad, es fundamental, para perder los nervios. Cuando se domina el tema y se está preparado, la seguridad nos hace estar menos nerviosos. También, estar entretenido antes de nuestra intervención (charlando con otras personas, leyendo, etc.) nos ayuda a tener la mente ocupada en otra cosa.

Si aun así, sale nervioso a realizar su intervención, procure no hacerlo notar con tics, gestos (tocarse la nariz, meterse las manos en los bolsillos, etc), golpecitos en el micrófono o en el atril, golpecitos con el bolígrafo, doblar papeles, etc. Como un buen actor, deberás disimular tu nerviosismo, y no transmitir esta sensación al público, que suele ser muy receptivo.

Llegado el momento, hable como si estuviera solo en su casa, frente al espejo; hable con naturalidad. Nunca comience con una falsa modestia (dudando de la razón por la que le han invitado o cosas por el estilo) o hablando demasiado sobre usted (aunque sea, el homenajeado, por ejemplo).

Fije la atención del público nada más empezar con un esquema general de su intervención. Esta primera impresión es importante al comienzo, ya que de ella depende, en gran medida, el éxito posterior de nuestra intervención.

Elija un tono de voz adecuado y un ritmo "ligero", que no haga demasiado monótona su intervención. Procure mantener la atención constante de su público, empleando todas las "armas" que tiene a su alcance y que hemos dado anteriormente (anécdotas, curiosidades, etc.).

Preparación previa a la intervención

Todo el mundo coincide que una preparación previa de nuestra intervención le dará mayor fuerza y credibilidad a la misma. Por lo tanto, es muy importante los ensayos y preparaciones previas.

Casi todos los expertos recomienda un ensayo frente al espejo, para que podamos vernos, aparte de escucharnos, y ver nuestros gestos y nuestros movimientos de manos y del cuerpo. También recomiendan el uso de una grabadora, para grabar nuestros ensayos y encontrar posibles errores de tono, dicción, etc.

Con todo esto logramos "pulir" nuestros posibles defectos o faltas a la hora de hacer una intervención hablada. Para mejorar aun la calidad de nuestros ensayos previos, podemos pedir la colaboración de amigos o familiares que nos digan su punto de vista.

No dude, en acompañar su intervención con gestos y muecas "medidos" que le den más fuerza a su exposición.

Si le toca hablar de temas que no domina, pida el consejo de profesionales o expertos en la materia, para que le asesoren (y por supuesto realice más ensayos para cubrir esta carencia, y dar la impresión al público de que domina el tema tratado).

Cuando se habla de otras personas o de trayectorias en diversos ámbitos (negocios, laboral, etc), se puede hacer una introducción histórica previa que ponga en situación a los oyentes. (por ejemplo, si se entrega una medalla a una persona, no podemos hablar de esa persona en tiempo presente, sino relatando los méritos que le han llevado a conseguirla).

Si la intervención no es corta, podemos utilizar el recurso de meter en nuestra intervención anécdotas y "situaciones especiales" que despierten el interés del público y les haga más amena nuestra intervención.

Si no deseamos leer de forma literal nuestra intervención, debemos tener, al menos, un esquema de la misma, en frases esquemáticas, que nos vayan guiando y que nos sirvan de referencia en caso de olvido o cualquier otro posible contratiempo.

Los puntos fundamentales para preparar una intervención son: 1. Determinar al objetivo de la charla. 2. Planteamiento inicial (que se hará en función de ciertas variables: quien es el público, motivo de la charla, objetivo determinado anteriormente, etc.). 3. Tema de la intervención (una vez definido el objetivo y teniendo un planteamiento inicial). 4. Cierre o conclusión.

Al igual que hacen los creativos de las agencias de publicidad, hagamos un borrador con todo lo anteriormente expuesto, y vayamos dándole forma poco a poco hasta llegar al texto definitivo. Hagamos todas la correcciones que sean necesarias.

Si , habitualmente, usted hace intervenciones habladas, contará ya con una serie de
recursos, citas, anécdotas, etc. que utilizar en el momento más apropiado. Haga uso de ellas.

Si la organización se lo permite, visite el lugar donde va a tener lugar la intervención para hacerse una idea de la situación del público, de su situación en el escenario o estrado, y de otros muchos detalles.

Pida una relación de medios disponibles (audiovisuales, sonido, informática, etc.) para conocer de que medios se puede valer para darle mayor fuerza a su intervención.

CONSEJOS PARA UNA BUENA LOCUCIÓN

1 Sonrisas, manos y gestos corporales pueden ser escuchados durante su interpretación. Use estas herramientas y recursos durante la lectura

2 Cuando el técnico de sonido o el productor está probando los niveles de audio y demás cosas, no diga “probando probando, un, dos, tres...” con una voz humilde y sin pretensiones. En lugar de eso, comience directamente a leer el texto con el mismo volumen e inflexión que usted usará durante el trabajo.

3 Asegúrese de dejar unos segundos de silencio antes de comenzar a leer. Separe su respiración desde la primera palabra y ventile sus pulmones tranquilamente después de la última, sin perder la concentracion en el trabajo ni el tono. Esto le dará a los técnicos de sonido, un tiempo precioso para editar. Asegúrese tambien de que los papeles del guión no se escuchen en la grabación de locuciones.

4 Cuando tenga la opción de estar sentado o de pie para hacer un trabajo de locución, elija de pie. No sólo le dará más amplitud a su diafragma sino que obtendrá un mayor control de la respiración. También tendrá más libertad de movimientos para expresar con las manos y el cuerpo, lo cual le añadirá mucho más dinamismo a su lectura.

5 Pasee mientras repasa su texto para relajarse y estudiar la interpretación. Recuerde que usted tiene que leer el texto al menos dos veces antes de grabarlo. Esto le permitirá que su cabeza lea más rápido que su boca. Para tener más soltura a la hora de locutar y ajustar mejor los tiempos de la grabación. Usted debe practicar leyendo el texto en voz alta.